Talibán para dummies

Publicado originalmente en El Universal el 23 de agosto de 2021.

“Para Dummies” es una frase muy usada en inglés y español de una exitosa serie de libros de aprendizaje que tienen como objetivo presentar guías sencillas para lectores nuevos en diversos temas. A pesar del título, los escritos no son literalmente para tontos (dummies), sino para inexpertos o principiantes en una materia. A la fecha han sido publicados más de 1,500 diferentes temas con ediciones en numerosos idiomas.

La reciente salida del ejército norteamericano del territorio afgano después de una guerra de 20 años ha conllevado a que el Talibán, en una veloz ofensiva, se haya apoderado del control de Afganistán en tan solo 11 días. Siendo que es difícil entender la complejidad de este movimiento en occidente, es que hago entrega del 5to volumen de la serie para Dummies.

El Talibán, que se refiere a sí mismo como el Emirato Islámico de Afganistán, es un movimiento político-religioso islamista y una organización militar, considerado por muchos gobiernos como terroristas.

La palabra Talibán significa “estudiante”. El término designa a un movimiento que se formó en 1994 con excombatientes de la resistencia afgana (conocidos como muyahidines), que habían luchado contra las fuerzas invasoras soviéticas en la década de los 80´s. Su objetivo era imponer su interpretación de la ley islámica y eliminar cualquier influencia extranjera. Los talibanes surgieron como una de las facciones prominentes en la guerra civil afgana de 1992, derivada de disputas de poder entre las numerosas facciones fundamentalistas islámicas.

El Emirato Islámico de Afganistán se estableció en 1996 y la capital fue transferida a Kandahar. Mantuvieron el poder sobre aproximadamente tres cuartas partes del territorio aplicando una interpretación irrestricta de la Sharía, la ley divina inmutable de Dios o ley islámica.

Este régimen mantuvo un control totalitario hasta que el gobierno del mulá Mohammad Omar fue derrocado tras la invasión liderada por Estados Unidos en diciembre de 2001 en represalia a los ataques terroristas del 11 de septiembre, siendo que Osama Bin Laden forjó una alianza entre al-Qaeda y el Talibán para entrenar terroristas, entre ellos, los que pilotearon los aviones que se estrellaron en Nueva York, Virginia y Pensilvania

Posteriormente, el grupo se reorganizó como un movimiento de insurgencia para luchar contra la administración del presidente Hamid Karzai respaldada por Estados Unidos y la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) dirigida por la OTAN.

Los talibanes han sido condenados internacionalmente por la dura aplicación de su interpretación de la ley islámica Sharía, que ha devenido en el trato brutal de cientos de miles de ciudadanos afganos. Durante su régimen de un lustro, cometieron masacres contra civiles, negaron el suministro de alimentos de la ONU a la población hambrienta y llevaron a cabo una política de “tierra quemada”, destruyendo vastas áreas de tierra fértil y decenas de miles de hogares.

También prohibieron medios de comunicación y actividades como la pintura, la fotografía y filmar o proyectar películas. Vedaron la música con instrumentos. Impidieron que las niñas y jovencitas asistieran a la escuela. Privaron a las mujeres de trabajar, salvo en los servicios de salud, ya que los médicos varones no podían tratar a pacientes femeninas. Exigieron que las mujeres estuvieran acompañadas por un pariente masculino y usaran burka todo el tiempo en público. Si las mujeres infringían ciertas reglas, eran azotadas o inclusive, ejecutadas públicamente.

En estos últimos días, la dirigencia talibán ha enviado mensajes de moderación al mundo, prometiendo que no habrá ejecuciones sumarias ni venganzas, que las mujeres gozarán de libertades “en apego al islam” y que habrá respeto por los derechos humanos.

Sin embargo, resulta imposible no dejar de ver que esta guerrilla medieval extremista retoma el control del país con mayor producción de amapola y opio a nivel mundial, lo cual implica un potencial y poderoso vínculo con organizaciones criminales transnacionales de toda índole. Por otro lado, los nexos con el terrorismo local y transnacional son innegables y se mantienen vigentes. Por último, habremos de ver que rol piensan jugar Rusia y China en esta reconfiguración en la geopolítica de la región ante una nueva crisis de refugiados en camino.

Impactos: 1